N° 40 Editar psicoanálisis

Noticia editorial

En la primavera del año 2000 apareció el primer número de me cayó el veinte, una revista de la école lacanienne de psychanalyse, nacida del deseo por interrogar —frente a un público crítico— las ideas y reflexiones que surgen de la práctica psicoanalítica. En ese momento fue una apuesta: una publicación periódica de psicoanálisis en español, ¿se sostendría? La moneda fue arrojada al aire.

Con este número 40 celebramos una recorrido de veinte años. Más allá de la numeralia ―entre las páginas de me cayó el veinte se dan cita más de 150 autores y casi 500 textos― se ha tratado de un esfuerzo, no exento de fracasos, por mantener abierto un lugar de transmisión y discusión de asuntos que competen al ejercicio del psicoanálisis. Creemos que hasta ahora lo hemos conseguido.

Este número está dedicado precisamente a la tarea a la que nos abocamos: editar psicoanálisis. Un asunto cuya relevancia para el campo fue destacado desde un inicio por Freud, quien le otorgaba una enorme importancia a las publicaciones. Y si bien la posición de Lacan resulta a primera vista contrastante —acuñó el neologismo poubellication—, no dejó de concebir a la revista de su escuela (Scilicet) como un recurso de enseñanza y formación.

Algunos de los trabajos aquí reunidos abordan episodios álgidos de la edición de textos psicoanalíticos y el contexto en el que se inscribieron: el paso que dio Freud de un público privado (Publikum) a uno más amplio (Öffentlichkeit), las decisiones aventuradas en la publicación de ciertos textos, los infortunios de la guerra para la empresa editorial freudiana y los posteriores proyectos truncados.

Otros de los textos retratan algunos de los gajes del oficio: desde las labores de un editor y sus hallazgos afortunados, hasta la inevitable traición cometida por el traductor/intérprete en el pasaje de lenguas. Sin olvidar el tono humorístico, y en ocasiones también fatídico, que cierto demonio imprime con sus erratas, otros modos de escritura y la sátira que expresa los peligros de la lectura.

Acompañamos este número con El arte de escribir de Plinio el Joven, publicado en la colección TEXTOS DE me cayó el veinte, la cual también cumple veinte años. Aunque como el título indica, el autor latino trata en sus cartas acerca del ejercicio de la escritura, se hallarán entre sus páginas algunas consideraciones importantes sobre la publicación y el papel que desempeñan los diferentes públicos de lectura.

La portada de este número de aniversario se engalana con una de las obras del pintor Vicente Gandía (1935-2009). Se trata de la obra “Sin título”, técnica: acrílico sobre tela. Agradecemos a su familia por tan generosa contribución.

Para terminar, editar psicoanálisis implica varias actividades: escritura, lectura, crítica, corrección y publicación. Pero esta última no se sostendría sin el público que la acoge. No quisiéramos pasar la oportunidad de agradecer a nuestros lectores que nos han acompañado estos veinte años, así como también a los colaboradores —autores, traductores, revisores, entre muchos otros— que han contribuido en esta faena. ¡Muchas gracias!