Revista

N° 35 Un día con los griegos (Estación Montevideo)

Nº 35 Un día con los griegos (Estación Montevideo)
ISSN: 2007-2791
Páginas: 227
Precio: $ 300.00 MXN

Nº 35 Un día con los griegos (Estación Montevideo)

Noticia editorial

Una locura de Goethe
Rodolfo Marcos-Turnbull

Enceguecedora Antígona
Sandra Filippini

Antígona y otras sorpresas
Gustavo Castellano

Una democracia sin cuidado de sí
Gonzalo Percovich

La invención de Grecia
Fernando García

Sócrates, la lýra y el aulós
Damian Baccino

Cada día… y bajo sospecha
Juana Inés Ayala

El dandi y la bailarina
Antonio Montes de Oca T.

DOSIER ARTAUD
Presentación

El despertar del Pájaro Trueno
Antonin Artaud

Pasiones histéricas en Artaud y Deleuze
Évelyne Grossman

El Dr. L.
Beatriz Aguad

La voz de Artaud contra d(D)ios: una revolución corporal
Gabriel Meraz Arriola

COLOQUIOS

De delirios y chamanes
María Eugenia Escobar

JORNADAS

Dejar caer a los niños
Jean Allouch

PRESENTACIONES

El embarazo de Freud
Susana Bercovich

Freud en el remolino
Gabriel Meraz Arriola

Tras bambalinas
Pola Mejía Reiss

N° 37 Noticia editorial

Nº 37 Agujeros del saber psi
ISSN: 2007-2791
### páginas
$ 300.00 MXN

Noticia editorial

“Agujeros del saber psi” nos envía al siglo XIX cuando el discurso médico toma prestada la palabra τραύμα del griego como equivalente de lesión. Pero esa palabra significa también una herida, o un daño, como el de un agujero en el casco de un barco, o un golpe o una derrota en la guerra. Freud tuvo la perspicacia suficiente para detectar que el trauma era un una desgarradura. Lacan retoma la elaboración del trauma e inventa un neologismo: el troumatisme (que en francés condensa “agujero” y “traumatismo”) para designar el real del agujero y para abordar el recorrido analítico como algo que lleva a bordear, localizar y configurar ese agujero: un saber inconsciente agujereado. No se trata de bueno o malo, normal o patológico, sino simplemente de contradictorio, ficticio y precario. Se podría decir que ésa es la marca de una relación con el saber que se caracteriza por su discontinuidad y su singularidad.

Lacan, al escribir su tesis de psiquiatría, se enfrentó a las inconsistencias del saber “psi”. Supo colocarse como lector de filósofos: Spinoza, Jaspers, Husserl, entre otros. Luego, como psicoanalista, aborda otros saberes y, sin una búsqueda pro- piamente sistemática aunque no por ello sin dirección, reconoce una enseñanza en los equívocos, en los juegos de palabras, en las homofonías y en las letras. Aun en otras escrituras, como en la de Joyce, busca ecos que den sustento a sus planteamientos, a veces sin encontrarlos, como se puede leer en nuestra sección “Sobremesa”.

Muy otra es la posición del saber “psi” que se funda en el saber totalitario e impositivo que busca un sentido y que promueve la alienación del sujeto en un diagnóstico supuestamente científico, el cual insiste en condenar, de algún modo, al “enfermo” implicado a una desviación irremediable: etiquetado en su estructura misma como psicótico, el diagnóstico deviene constitutivo y, por esta vía, definitivo. Basta leer el testimonio de Daniel H. para darse cuenta de cómo ese discurso institucional lo colma de un saber que lo extravía e impide que dirija su mirada hacia sí, con las consecuencias trágicas que su historia consigna.

Acompañamos este número con un TEXTO de George Bernard Shaw, The Sanity of Art que, hasta donde sabemos, resulta una primera edición en español. La feroz crítica de Shaw a la “psiquiatrización” del artista resulta no sólo oportunísima sino, sobre todo, muy divertida. La proverbial ironía del escritor irlandés pone el dedo en la llaga: hay cosas —el arte, primero y su creador, después— de las que ningún saber “psi” puede dar cuenta en sus términos “técnicos” porque, además de que resulta superfluo —en términos de la apreciación del arte mismo—, resulta absurdo ligar su calidad al “estado” mental o a la moral de su creador. Nuestra ilustración de portada se debe a la generosa colaboración de la artista plástica Christa Klinckwort, cuya obra se ha presentado tanto en México como en el extranjero. Se trata de un grabado de impresión única (24 x 19.5 cm), y el nombre de la pieza es “Corazón”.

N° 38 Noticia editorial

Nº 38: «o no será más»
ISSN: 2007-2791
### páginas
$ 300.00 MXN

Noticia editorial

En octubre de 1997, durante un seminario impartido en Córdoba, Jean Allouch pronunció una frase que pronto habría de adquirir una cierta fama: “La posición del análisis, digo, será foucaultiana o el psicoanálisis no será más”. En ese momento, como ahora, la proposición no buscaba ser una provocación tanto como una invitación para imprimirle un gesto foucaultiano al análisis, para desprenderlo del saber ya adquirido y sacarlo del terreno de la normalización social. De hecho, Allouch recordaba a sus detractores que con ello solamente quería reiterar lo que siempre había sido así.

Hemos querido atender a ese gesto con este número. El nombre de Michel Foucault se hace presente en prácticamente cada uno de los textos aquí reunidos, no con la intención de realizar un encomio del autor, por muy merecido que pudiera ser, sino ―de manera análoga a como el mismo Foucault lo proponía para la filosofía― pensar de otro modo aquello que concierne al ejercicio del análisis. De hecho, más que tratarse de un asunto del pensamiento, se trata de escribir de otro modo el psicoanálisis. En ese sentido, el saber (y su contraparte, el no–saber), la locura, la diversidad, los sueños y la carne son tópicos que aquí han sido reconsiderados acudiendo a las investigaciones de Foucault.

Por otra parte, continuando con la acogida que la École lacanienne de psychanalyse ha hecho de los gay and lesbian studies, presentamos una sección en cuyos trabajos se ha puesto de manifiesto cómo lo qüir ―valiéndonos aquí de una transcripción― lleva a cabo una ruptura con los estándares impuestos por la cultura y la sociedad en asuntos como el amor, la sexualidad o los espacios de convivencia social. Así, la qüiridad se muestra, ante todo, disruptiva con lo cotidiano del orden establecido. ¿Y acaso la experiencia del análisis no comparte algo de ese carácter disruptivo?

Acompañamos la lectura de este número con la publicación de Cómo mantenerse sano de Plutarco en la colección TEXTOS DE me cayó el veinte. El lector encontrará entre sus páginas una breve justificación de su publicación. Baste señalar aquí la importancia que Plutarco tuvo para el cuidado de sí, uno de los tópicos que más interesó a Foucault en sus últimos años. De varias maneras, las reflexiones de este autor nos han parecido de una notable relevancia para nuestros días, especialmente para el ejercicio del psicoanálisis.

La ilustración de portada de este número se debe a la generosa colaboración de la acuarelista Lorena Sánchez de la Barquera. El título de la pieza es Los términos del silencio, una acuarela y collage sobre papel arches, que mucho agradecemos.

N° 39 Noticia editorial

Nº 39: A propósito del desasosiego
ISSN: 2007-2791
### páginas
$ 300.00 MXN

Noticia editorial

Al ser interrogado por su declaración “el psicoanálisis será foucaultiano o no será más”, Jean Allouch respondió de forma espontánea ―pensando en Fernando Pessoa― que lo que tenían en común Foucault y Lacan era cierto principio de desasosiego.

Es a propósito de ese desasosiego, expresado en distintos rasgos que atañen al psicoanálisis, pero también a la relación entre Foucault y Lacan, que presentamos este número. Los artículos aquí reunidos apuntan en la dirección de mantener una intranquilidad, una inquietud, un constante cuestionamiento que no dé las cosas por sentado. Situación que se acentúa con la más reciente publicación de Las con­fesiones de la carne, cuarta entrega de la Historia de la sexualidad de Foucault, al cual se abocan algunos de los textos.

Por otra parte, en la sección “Presentaciones” incorporamos un par de trabajos sobre la obra Jacques-Marie Lacan, 1901-1932, Bildungsroman, versión en francés de La novela de Lacan de Jorge Baños Orellana. Hemos incluido también la sección “Triple función” en la cual, a partir de tres películas distintas, los autores revisitan y plantean aspectos de relevancia actual para el psicoanálisis. Last but not least, en “Conferencias” se encuentra un texto que aborda la psicopatologización del arte moderno y sus autores durante el régimen nazi.

Acompañamos este número con El primer Alcibiades en la colección TEXTOS de me cayó el veinte, diálogo platónico en el que se plantea el “cuidado de sí” (epimeleia heautou), precepto más amplio que el “conócete a ti mismo” y que Fou­cault subrayó notablemente en sus últimos trabajos. Hay allí una proximidad con Lacan, quien “admitía que no existía el mínimo deseo de saber”, según las palabras de Jean Allouch.

Mucho agradecemos nuestra ilustración de portada a Ilán Lieberman. Titulada Gonzalo, forma parte de una serie de imágenes tomadas de anunciós de sexoser­vidores publicados en periódicos de la Ciudad de México, donde aparecen hombres y mujeres —con sus facciones borrosas o anuladas— bajo la leyenda “Foto real”, para indicar la veracidad de la persona que ofrece los servicios. Lieberman realizó  la serie Foto real (2010-2013) en la avenida principal de La Merced, una de las zonas de prostitución más grandes de América. El papel preparado previamente fue colocado sobre la banqueta para que los transeúntes lo pisaran y mancharan hasta que, al ser cubierto totalmente por mugre, emergiera la imagen. Este proceso puede verse en el video Circunvalación en el siguiente link www.ilanlieberman. com/works/2011/fotoreal/.

N° 40 Noticia editorial

Nº 40 Editar psicoanálisis
ISSN: 2007-2791
### páginas
$ 300.00 MXN

Noticia editorial

En la primavera del año 2000 apareció el primer número de me cayó el veinte, una revista de la école lacanienne de psychanalyse, nacida del deseo por interrogar —frente a un público crítico— las ideas y reflexiones que surgen de la práctica psicoanalítica. En ese momento fue una apuesta: una publicación periódica de psicoanálisis en español, ¿se sostendría? La moneda fue arrojada al aire.

Con este número 40 celebramos una recorrido de veinte años. Más allá de la numeralia ―entre las páginas de me cayó el veinte se dan cita más de 150 autores y casi 500 textos― se ha tratado de un esfuerzo, no exento de fracasos, por mantener abierto un lugar de transmisión y discusión de asuntos que competen al ejercicio del psicoanálisis. Creemos que hasta ahora lo hemos conseguido.

Este número está dedicado precisamente a la tarea a la que nos abocamos: editar psicoanálisis. Un asunto cuya relevancia para el campo fue destacado desde un inicio por Freud, quien le otorgaba una enorme importancia a las publicaciones. Y si bien la posición de Lacan resulta a primera vista contrastante —acuñó el neologismo poubellication—, no dejó de concebir a la revista de su escuela (Scilicet) como un recurso de enseñanza y formación.

Algunos de los trabajos aquí reunidos abordan episodios álgidos de la edición de textos psicoanalíticos y el contexto en el que se inscribieron: el paso que dio Freud de un público privado (Publikum) a uno más amplio (Öffentlichkeit), las decisiones aventuradas en la publicación de ciertos textos, los infortunios de la guerra para la empresa editorial freudiana y los posteriores proyectos truncados.

Otros de los textos retratan algunos de los gajes del oficio: desde las labores de un editor y sus hallazgos afortunados, hasta la inevitable traición cometida por el traductor/intérprete en el pasaje de lenguas. Sin olvidar el tono humorístico, y en ocasiones también fatídico, que cierto demonio imprime con sus erratas, otros modos de escritura y la sátira que expresa los peligros de la lectura.

Acompañamos este número con El arte de escribir de Plinio el Joven, publicado en la colección TEXTOS DE me cayó el veinte, la cual también cumple veinte años. Aunque como el título indica, el autor latino trata en sus cartas acerca del ejercicio de la escritura, se hallarán entre sus páginas algunas consideraciones importantes sobre la publicación y el papel que desempeñan los diferentes públicos de lectura.

La portada de este número de aniversario se engalana con una de las obras del pintor Vicente Gandía (1935-2009). Se trata de la obra “Sin título”, técnica: acrílico sobre tela. Agradecemos a su familia por tan generosa contribución.

Para terminar, editar psicoanálisis implica varias actividades: escritura, lectura, crítica, corrección y publicación. Pero esta última no se sostendría sin el público que la acoge. No quisiéramos pasar la oportunidad de agradecer a nuestros lectores que nos han acompañado estos veinte años, así como también a los colaboradores —autores, traductores, revisores, entre muchos otros— que han contribuido en esta faena. ¡Muchas gracias!


N° 40 Editar psicoanálisis

Nº 40 Editar psicoanálisis
ISSN: 2007-2791
198 páginas
$ 300.00 MXN

Nº 40 Editar psicoanálisis

Noticia editorial

La función editor
Rodolfo Marcos–Turnbull

Los públicos de Freud
Mayette Viltard

Ciencia de sueños y ciencia de revistas. Lydia Marinelli y las revistas freudianas
Sylviane Lecoeuvre

El Comité Secreto y el analista salvaje. Episodio editorial
Pola Mejía Reiss

Un fracaso editorial. Otto Fenichel y la futura Standard Edition
Miguel Gasteasoro

GAJES DEL OFICIO

El riesgo absoluto. Sobre el grado cero de la lectura
Thierry Marchaisse

Freud editor
Marie–Claude Thomas

Al ras de la práctica: intérpretes y traductores
Raquel Capurro

Titivillus in culpa est
Jaime Ruíz Noé

DOCUMENTO

Carta de Sigmund Freud y Otto Rank dirigida a la Sociedad suiza de psicoanálisis fechada 28 de febrero de 1921

TOPOLOGÍA

Hacer agujero: Lacan / Fontana / Soury
Gabriel Meraz

PRESENTACIÓN TA-EROTIKÁ

Apuntes sobre la cosa en sí del Lacan cortés
Helena Maldonado

DIVERTIMENTO

Del horrible peligro de la lectura
Voltaire

N° 34 Un día con los griegos (Estación México)

Nº 34 Un día con los griegos (Estación México)
ISSN: 2007-2791
Páginas: 242
Precio: $ 300.00 MXN

Nº 34 Un día con los griegos (Estación México)

Noticia editorial

La catarsis de Lacan
Rodolfo Marcos-Turnbull

La sordera de Aristóteles o por qué los filósofos no entienden la poesía
Julio Hubard

Sócrates de cabeza
Antonio Montes de Oca T.

Sócrates entre Nubes y Ranas
Pola Mejía Reiss

Inspirarse en experiencias irrecuperables
Moisés Hernández Carrasco

DOCUMENTOS

Nota preliminar: Antonio Montes de Oca T. 

La catarsis en Aristóteles, Bernays y Freud
Juan Dalma

ONIROCRITICON

Sueño y locura: peripecias foucaultianas
Gonzalo Percovich

Freud, el puerco y las trufas
Jaime Ruíz Noé

El sueño, un despertar que comienza
Jessica Bekerman

A PROPÓSITO DE NEGRO PERFECTO

Nota preliminar: Jaime Ruíz Noé 

Interpretación e iluminación
Jean Allouch

TOPOLOGÍA

Para acabar con la esfera
Gabriel Meraz Arriola

CONTRA LA PSICOCRACIA

Leopoldo Ma. Panero, testigo y crítico de la “psicocracia”
Raquel Capurro

Stendhal: un seudónimo hecho síndrome
Jorge Huerta

Nº 2 Noticia editorial

Nº 2 El arte, el artificio
ISSN: 2007-2791
Páginas: 218
Precio: $ 220.00 MXN

Noticia editorial

El verdadero papel del Arte, dice John Cowper Powys, es “ser el escanciador de las corrientes del Leteo. Decir que el arte revela la verdad intrínseca de la vida”, añade, “es una tontería. La vida no posee una verdad intrínseca. Tampoco posee una verdad extrínseca. Carece por completo de una verdad. Tan sólo tiene una posibilidad infinita de repugnancia y de horror, y una posibilidad infinita de mágica belleza, y por unos instantes nos está permitido olvidar la primera, mientras que la segunda nos conduce por ‘verdes praderas junto a aguas tranquilas y reconforta nuestra alma’ ”.

Esta segunda entrega de me cayó el veinte, ofrece un número dedicado, efectivamente, no a descubrir alguna “verdad intrínseca”: ni de la vida ni, mucho menos, del psicoanálisis; pero no deja de ser llamativo —por decir lo menos— que las cuestiones del Arte y de los artistas han estado en el centro de la aventura psicoanalítica: desde Freud —La Gradiva, Leonardo, por ejemplo— hasta Lacan —Hamlet, Joyce—, la obra artística o el artista que la produce originan preguntas con respecto al mismo psicoanálisis tales que éste debe intentar, por lo menos, un acercamiento.

Así, este número está organizado, en su cuerpo principal, alrededor del estatuto del arte como artificio, como lo definió Lacan: esto es, aquello que puede burlar (o no, eso se verá) lo que se impone del síntoma: la Verdad (seminario Le Sinthome). El que lo produce, el artesano, es el que puede producir aquello (objeto a) que se estructura “por la relación a la oreja y al oído”.

Laurent Cornaz nos presenta, como corolario al seminario que dictó en México en 1999, un ensayo sobre las relaciones entre Lacan y Bataille que explora las diferencias y los acercamientos entre ambos. Pola Mejía continúa su trabajo iniciado en el número anterior y nos ofrece un estudio sobre el papel de la imagen —y una imagen artística en particular: el Cristo de Isenheim— en la conformación de las tradiciones sobre el ritual de muertos en México. Leer el arte de Dominique de Liège casi le da nombre al número y es un estudio que propone una manera diferente de colocarse frente a una exposición llevada a cabo en París hace algunos años, y frente a la obra de algunos artistas contemporáneos: Georges Perec, Raymond Queneau, Raymond Hains, Sophie Calle y Jean-Pierre Raynaud, entre otros. El trabajo de Janine Germond aborda las semejanzas —¿las habrá?— y las diferencias entre dos escritores contemporáneos: Raymond Roussel y Marcel Proust. Artaud el Mômo en escena es un artículo de Françoise Le Chevallier aparecido en L’Unebévue, otra revista de la école lacanienne de psychanalyse, y que nos ofrece un rasgo poco conocido en México de ese escritor tan cercano a nosotros. Raquel Capurro adelanta en su artículo, inédito hasta ahora, algunos de los temas que trata con mayor amplitud en su libro de reciente publicación: Augusto Comte actualidad de una herencia, editado por Edelp en Córdoba, Argentina. Françoise Cloarec nos introduce al extraño mundo de Séraphine de Senlis, pintora que pintaba bajo dictado de la Virgen María. Complementa esta sección una pequeña joyita que encontramos de John Cowper Powys: un ensayo sobre Oscar Wilde que viene a cerrar el dossier que sobre el poeta irlandés publicamos en el número 1 de nuestra revista. Es un texto de 1916, cuando aún se agitaban en el ambiente literario los polvos levantados por su posición ante la vida.

Una de las secciones contingentes de la revista ofrece, en esta ocasión, un apartado titulado Testimonios: en él se ofrece en primer lugar un estudio hecho por la socióloga noruega Annick Prieur de una comunidad gay de Neza que es un verdadero documento que da alguna luz sobre un grupo marginado de nuestra sociedad (en más de un sentido) pero no por ello menos dispuesto a tomar la palabra: los muchachos de Neza gozan al testimoniar, cada uno, su forma de sentir placer con el cuerpo.

Magdala, por su parte, es un extraño documento de Anne Godard que nos llegó vía Jean Allouch de un testimonio de locura: Allouch presentó y leyó este texto en su seminario en París este año para conmoción de los presentes.

Inauguramos también otra sección contingente, Divertimentos, con tres textos: un relato de ficción sobre el efecto que el título de la revista provocó en uno de nuestros traductores, Raúl Falcó; un auténtico juego gozoso de Dominique de Liège sobre la forma en que se “encuentra” el azar y, por último, un pequeño texto inédito en español del gran dramaturgo inglés Harold Pinter, en traducción de Juan Tovar, sobre el lugar de los valores en el mundo actual.

En la sección Reseñas, Luis Tamayo ofrece una sobre el libro de Roberto Castro de reciente aparición en México, Freud mentor, trágico y extranjero, y se presenta la lectura de Luana López Llera de la película Los niños no lloran que recientemente causó gran efecto en México y en el mundo.

Como suplemento a nuestros suscriptores, ofrecemos en esta ocasión, de nuevo, un libro inédito en español: la serie de cinco ensayos que, bajo el título del primero de ellos, El arte de olvidar lo insoportable, el autor inglés John Cowper Powys publicó en Estados Unidos en 1928. El esfuerzo de traducción de Antonio Montes de Oca de un texto muy difícil, por rebuscado, significó una ardua labor que agradecemos desde luego.

Después de la magnífica acogida al primer número, Erotofanías, esperamos que El arte, el artificio mantenga el interés de nuestros lectores y nos impulse en la oferta de textos que permitan la reflexión constante sobre el psicoanálisis.

La ilustración de portada, Bichos y alimañas de cerca, de Eugenia Marcos, es una acuarela y tinta china sobre papel que muestra una especial mirada sobre esos animales tan despreciados y tan cotidianos.

Nº 3 Noticia editorial

Nº 3 Abajarse, o no
ISSN: 2007-2791
Páginas: 200
Precio: $ 220.00 MXN

Noticia editorial

“Del lado del analista”, dice Lacan en el seminario de 1962-1963, La Angustia, para señalarnos que en la relación analítica la “reciprocidad de la acción” que corre por cuenta del analista es un problema que ha estado en el centro de la discusión y que de intentar definirla —como muchos lo han hecho— con el concepto de contratrasferencia, se “avanza matemáticamente en el error”.

El trabajo de Gloria Leff, Stooping, nos lleva, por el camino de Lacan, a plantearnos la cosa por otro lado: más allá de una idea moralista o inclusive ética —ni siquiera de una Ética psicoanalítica— sino como un problema de profundas consecuencias clínicas y, por efecto lógico, doctrinarias. La cuestión se puede entonces plantear en los términos que sirven de título a nuestro número: abajarse… o no.

Este trabajo de Leff, que nos ha servido para organizar la tercera entrega de me cayó el veinte, multiplica todo su beneficio con la lectura —indispensable—de dos textos que acompañan nuestro número: el primero de ellos es Contratransferencia, de Lucia E. Tower, incluido en un apartado que hemos llamado Documento; traducido por Luana López Llera Yamanaka y publicado con la autorización de International Universities Press, Inc., poseedora de los derechos de publicación del Journal of the American International Association donde se publicó en 1956. Creemos que se trata de un texto nunca antes publicado en español.

El otro texto notable que acompaña nuestro número es el suplemento incluido para suscriptores —pero accesible en librerías a cualquier interesado— de textos de me cayó el veinte: Se trata de la comedia de Oliver Goldsmith, analizada por Leff en su trabajo, en una nueva traducción al español de Rafael Segovia: Se abaja para conquistarlo: o, Los errores de una noche (She Stoops to Conquer: or, The Mistakes of a Níght, 1773). De difícil traducción debido a las formas literarias propias del inglés del siglo XVIII, a la cantidad de giros y a las expresiones irónicas y burlonas que emplea el autor para denostar, al mejor estilo de los escritores irlandeses, a la sociedad británica. En la nota introductoria del propio suplemento se da una explicación más o menos detallada del por qué se decidió utilizar el arcaísmo abajarse para traducir el término inglés stoop.

Juana Inés Ayala introduce en su texto La s(m)uerte de Micaela, el delicado tema del o de la analista incapaz de darse cuenta de la diferencia entre “abajarse para conquistar”, es decir, abajarse para dar lugar a un análisis y abajarse y quedarse ahí simplemente: hacer caso omiso del pas à coté que menciona Jean Allouch para enfrentar la demanda de amor que todo psicoanálisis plantea.

Gracias a una gentil autorización de L’Unebévue, otra revista de la école lacanienne de psychanalyse, publicamos El deseo del Otro: un artificio franco-latino, de Anne-Marie Vindras, quien recientemente estuvo en México, que estudia la dificultad que plantea la preposición de en la frase “deseo del Otro”; si bien el análisis de Vindras se refiere a su efecto en francés, es análoga su aplicación al español.

Rodolfo Marcos-Turnbull prosigue su estudio de Oscar Wilde con otra entrega sobre el tema: La traición de ceder. En esta ocasión con un análisis de la situación imposible —ceder ante Douglas o cederlo— en que lo colocaba la mezquindad, y la locura, de su amante.

Julio Hubard nos ofrece un texto: Tres palabritas, sobre Plutarco, quien fue de los primeros en estudiar y escribir sobre el problema de Anteros. Es un texto grácil que invita al lector a hincarle el diente a los escritos del filósofo griego.

Un caballero llamado Seingalt, Casanova y el libertinaje es una primera aproximación a la tesis que nos ofrece Jorge Huerta sobre las diferencias entre Casanova y el libertino y del por qué, contra la creencia popular, aquél no forma parte de esta categoría.

Marie-Claude Thomas presenta un pequeño texto —pero que incita seriamente a la reflexión— sobre El silencio en el discurso analítico.

Y, last but not least en nuestro cuerpo principal, Marcelo Pasternac nos despliega un trabajo detallado sobre la situación del psicoanálisis —y del psicoanálisis lacaniano, además— en estos albores del siglo XXI.

Además de la ya mencionada sección Documento que comentamos líneas arriba, hemos incluido en este número dos secciones más, de las llamadas contingentes: De filósofos, que incluye dos textos, de Josafat Cuevas y de Luis Tamayo respectivamente, sobre Derrida y Descartes, el primero: De un genio a otro, y sobre Heidegger el segundo, El colapso de Heidegger de 1945-1946, que nos ayudan a una mejor comprensión de estos autores. Y Reseña, que contiene un serio análisis de Ma. Inés Pérez del libro de Jean-Claude Guillebaud, La tiranía del placer de reciente aparición en español.

Nos parece que esta entrega, junto con su suplemento, ha resultado casi redonda; con la magnífica aceptación que tuvieron nuestros primeros dos números, no dudamos que, con éste, se renovará el interés de nuestros lectores de quienes esperamos, como siempre, justamente su lectura crítica.

El pintor Vicente García Etchegaray, que el pasado mes de marzo de este 2001 expuso su obra con notable éxito en la Galería Mayra Nakatani de la Ciudad de México, visita nuestra revista con la ilustración de portada. La obra original que ha hecho para nosotros se titula Un paseo por Mictlán, collage sobre papel. Junto a todos nuestros autores esperamos que acepte nuestro profundo agradecimiento.

Nº 4 Noticia editorial

Nº 4 La dimensión de la pérdida
ISSN: 2007-2791
Páginas: 236
Precio: $ 220.00 MXN

Noticia editorial

Hay números de revistas que se van armando en el transcurso de su propia fabricación, como si cada artículo recibido encontrara su lugar justo en el momento en que fuera propuesto. Hay otros números, por el contrario, que solamente après coup alcanzan su particularidad.

Tal es el caso de nuestra cuarta entrega, ya que una vez armado todo el número, nos dimos cuenta de que, por primera vez, todas las colaboraciones son aportadas por miembros de la école lacanienne de psychanalyse. No es algo, ni por mucho, de gran valor, ni conlleva una política editorial: nada más alejado de nuestro interés. Pero denota cierto momento por el que estamos atravesando algunos que formamos parte de esta escuela con respecto al sendero de nuestros trabajos alrededor del psicoanálisis, y sobre la clínica psicoanalítica.

La dimensión de la pérdida aferente sobre todo al goce, no es ajena a los temas que nuestros autores tratan en sus trabajos. Es la recordación, en cada uno de ellos, de que el objeto, de entrada, está perdido, que su señal es la angustia pero que ésta, como dice Lacan, es justamente señal de defensa contra “esa cierta falta”.

La idea original de este número surgió hace unos meses, en febrero de este año, cuando Jean Allouch vino a México a dictar un seminario: Para introducir el sexo del amo. Como ya viene siendo una costumbre con algunos desde hace algún tiempo, los seminarios se realizan con el esfuerzo y la participación de otros que, llamados por los argumentos a desarrollar, se manifiestan en los mismos con trabajos hechos ex-profeso para tal efecto. Algunos de ellos profundizando en los postulados de quien dicta el seminario y otros con la exposición de sus críticas. En este caso fue exactamente así como se desarrolló la actividad, y estamos incluyendo en este número la mayoría de los trabajos que ahí se presentaron.

Se publican algunos más, mismos que se enlazan, en su intención, con el espíritu que promovemos con este número: mostrar cómo, a partir de la iniciativa de uno o de varios, se puede desarrollar un trabajo de escuela en diferentes ámbitos y en distintos momentos. Nos referimos a los trabajos de Lucien Favard, presentado en París al interior del seminario que el mismo Jean Allouch sostiene ahí; y de Estela Maldonado, de Córdoba, que es una honda reflexión sobre el trabajo de Leo Bersani y de algunas de sus propuestas. El trabajo de Favard, que es una lectura rigurosa (con una conclusión sorprendente) de la lectura que Lacan hace del caso de la «joven homosexual», está —por razones que su lectura despejará— en una nueva sección contingente que hemos incluido en este número, donde en un futuro aparecerán más trabajos y que hemos titulado Ropajes del analista. Lo agrupamos junto con el trabajo de Gloria Leff que continúa su minucioso estudio sobre las respuestas del analista, que publicamos en el número anterior.

Los tres primeros trabajos en el cuerpo principal de la revista se presentaron en México en el seminario de referencia y son obra de Marcelo Pasternac, Josafat Cuevas y Lucía Rangel, mismos que hemos agrupado porque corresponden a posiciones críticas (sin especificación del signo) de sus autores con respecto a uno o más puntos que el propio Allouch ha planteado a lo largo de sus trabajos. El de Pasternac, aprovechando una frase de Allouch, puntualiza algunas ideas de éste con relación a Foucault.

Continuamos con los estudios de Juana Inés Ayala y Susana Bercovich que prolongan, de cierto modo, al de Estela Maldonado y constituyen, sobre todo el primero, su lectura crítica del propio Bersani; proseguimos después con el trabajo de Beatriz Aguad, que es una continuación de su estudio alrededor de Michel Foucault y David Halperin, para terminar nuestra sección principal con un pequeño ensayo de Rodolfo Marcos-Turnbull quien, a partir de un libro de Pascal Quignard: El sexo y el espanto, nos presenta la forma en que la tradición cristiana heredó un concepto fundamental para su doxa a partir de una reacción político-moral al “desenfreno” romano.

Nuestra sección Conferencias incluye dos: la presentada por Antonio Montes de Oca T. en la Universidad Autónoma Metropolitana, con motivo de un ciclo de homenaje a Lacan al cumplirse los 100 años de su nacimiento, y la dicha por Jean Allouch en México un día antes del seminario que mencionamos líneas arriba. Ambas, debajo de un aparente tono travieso, muestran la singularidad de la forma de transmisión del propio Lacan quien, despojándose de toda solemnidad, no dejaba de descubrir constantemente que aquello de lo que se trata se encuentra en la pregunta más insulsa o en la reacción más inesperada.

Una sección más, en este número, la hemos titulado A cien años. Está conformada por los trabajos de Manuel Hernández, sobre el sueño de la inyección de Irma de Freud, cuyo centenario de publicación de la La interpretación de los sueños está aún fresco, y una pequeña reflexión a cargo de Luis Tamayo sobre el centenario del nacimiento de Lacan que se cumplió el pasado trece de abril.

Siguiendo nuestra no por joven menos ya consistente tradición, la portada de nuestro número, La dimensión de la pérdida, la ilustra un óleo original sobre tela generosamente donado por nuestra amiga la pintora Susana Orvañanos que se titula La Mirada. Nuestro agradecimiento sincero por el solidario gesto que representa la acogida que se le ha dado a nuestra revista que con este número cumple su segundo año de existencia.

Para terminar, pero sin ser lo último, hemos editado en esta ocasión dentro de nuestra colección TEXTOS de  un pequeño libro de Walter Pater, el notable crítico de arte inglés, maestro de Wilde y un precursor en el pensamiento crítico inglés. El matrimonio de Cupido y Psique, que es un relato recontado a partir del Asno de Oro de Apuleyo, el cual, además de ser un texto delicioso, nos permite ver cómo la misma historia se puede contar de más de una forma. La cuidadosa traducción, notas y presentación estuvieron a cargo de Antonio Montes de Oca T. Con este texto cerramos una serie que junto a los libros que editamos en los primeros tres números de: Oscar Wilde, John Cowper Powys y Oliver Goldsmith nos mantuvieron estos dos años ocupados en las islas británicas. A ver a dónde nos conduce nuestra siguiente serie.

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